domingo, 6 de octubre de 2013

J2609 y L3009


-> Fichas de Colores

Todo comenzó cuando llegó a nuestra manos un singular sobre blanco, dentro, contenía unas redondas y coloridas fichas. Las instrucciones hacer intercambios, estrechar la mano al inicio y al final del trato, hacer el mayor número posible de cambios.

Y así comencé, de a 5 cambios por turno hasta novena y tantos, quizá más, en realidad creo que nada de eso hubiese llegado a ser así si no es por el singular hecho de que dos de mis compañeros de equipo decidieron que para hacer más tratos debían permanecer con las manos estrechadas todo el tiempo y solo debían “bailar” la ficha de aquí para allá y contar cuantas veces iba y venia, no lo sé, quizá si no hubiesen sido ellos hubiese sido alguien más, eso también pudo ser, pero no fue el caso, total, ellos lo hicieron, lo comentaron, sugirieron que hiciéramos lo mismo, y lo hicimos; sin importarnos mucho que al haberlo hecho ya estábamos infringiendo las reglas, no puedo decir que sin saberlo, porque si lo sabíamos, nos dimos cuenta desde el principio, pero era más divertido hacer un rápido intercambio de fichas que hacer solo unos dos o tres.

Fue hasta después que comencé a darme cuenta de que ya no solo se trataba de pasar la ficha de aquí para acá, si no que se estaba volviendo una especie de carrera, de llegar a lo más alto y ser el que obtuviera el mayor numero posible de puntos, hasta que dos personas dijeron, alto, esto no puede seguir así, si continuamos de esta manera, habrá quien se quede hasta abajo y se quede incluso sin calificación, fue cuando comenzamos a establecer reglar y nuevas metas, para sacar a todo el grupo adelante, queríamos que todos obtuvieran el mismo porcentaje, la misma calificación, pero lamentablemente en ese punto no nos olvidamos prácticamente de las reglar, queríamos seguir subiendo y subiendo, sí, todos, presuntamente juntos y organizados y solidarios ¿pero a que precio? Sí, rompiendo las reglas.

Fue hasta el final que como obra del destino, como de película, aquellos quienes nos habían enseñado el camino fácil, nos traicionaban, nos dieron la espalda y decidieron romper el acuerdo que al que habíamos llegado, decidieron ser los más altos y sobrepasarnos por mucho. Todos nos quejamos, hicimos corajes, nos dolió, pero no nos habíamos dado cuenta, no hasta ese momento, que no solo ellos habían hecho trampa sino que TODOS lo habíamos hecho.

Cruel, triste y dolorosa verdad, TODOS habíamos sido cómplices de ese espectáculo, TODOS participantes, aunque como diría Lalo, sí, pero hay niveles. Ellos se habían pasado de la raya y nosotros los seguíamos muy de cerca. Esa fue la única verdad, y el más shockeante de los acontecimientos y que aún en ese momento, queríamos negar a toda costa.


Fue una actividad frustrante, deprimente, estresante, triste, cansada y que me deja mucho para hacer, para aprender y mucho que reflexionar.

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